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Descripción geográfica

Es un mar casi cerrado.
 

Sus aguas se renuevan cada ochenta o cien años y entran y salen de forma casi exclusiva por el estrecho de Gibraltar.
En sus costas viven más de cien millones de personas actualmente.
El 75% del litoral está ya ocupado.
El 85% de las aguas de alcantarillado de unas cien ciudades costeras llega al mar sin ser sometidas a un tratamiento adecuado.
Más del 25% de las playas no reúnen las condiciones higiénicas necesarias.
Cubre una extensión de unos 2.510.000 km2.

Tiene una longitud de este a oeste de 3.860 km y una anchura máxima de 1.600 km.
En general es poco profundo (1.500 m de media).
Alcanza una profundidad máxima de 5.150 m frente a la costa sur de Grecia.

(ampliar imágen)

Entre otras islas importantes destacan

Isla

Ubicación

Baleares España
Córcega Francia
Cerdeña Italia
Chipre Estado libre
Jónicas En el Egeo
Cícladas En el Egeo
Dodecaneso En el Egeo
Egeo Grecia

Brazos del mediterráneo

Mares

Ubicación

Tirreno Frente a las costas occidentales de Italia
Adriático Entre Italia y la península balcánica
Egeo y Jónico Frente a Grecia peninsular


 

Principales puertos de las costas mediterráneas

Puertos

Ubicación

Barcelona España
Marsella Francia
Génova Italia
Trieste Italia
Alejandría Egipto

Haifa

Israel

 

 
     
   
 

Clima

Gruta de palomas, Beirut, Líbano

La cuenca mediterránea posee un ritmo de precipitaciones, de temperaturas, de estados del tiempo, geográficamente muy reducido pero que identifica un área peculiar desde el punto de vista físico y botánico.

El mundo mediterráneo es, sobre todo, una jurisdicción climática. El clima es el elemento unificador de los paisajes, de la vegetación, del calendario agrícola y sus productos, de los recursos disponibles. Marca los ritmos de la vida y de las relaciones. Como dice el historiador Fernand Braudel, "sobre el Mediterráneo de las tierras y las aguas existe el Mediterráneo del aire, construido por una doble respiración: la del Atlántico, responsable de sus alteraciones y la del Sahara, responsable de su quietud."

Definido en sus rasgos más elementales por el carácter templado-cálido de sus temperaturas (16,8º C como media anual) y la escasez relativa de sus precipitaciones (media anual de 630 milímetros). En él el clima posee una coincidencia estival de altas temperaturas y ausencia de lluvias.

 

Argel, Argelia
Bahía de san Julián, Malta

Tal hecho, que el verano sea la estación con menos lluvias, es un rasgo excepcional del clima mediterráneo que lo diferencia de manera notable de todos los demás. De ahí se deriva también otra importante consecuencia: el acusado déficit hídrico, que hace que el agua sea siempre un bien escaso e irregularmente distribuido, debido a la intensa evapotranspiración.

Está incluido en las latitudes medias pero con una importante influencia subtropical lo que explica su característica dualidad: la superposición de un clima definido por su suavidad pero que, a la vez, presenta rasgos acusados de irregularidad y fuertes contrastes. La suavidad es

Tel Aviv-Yafo, Israel

 determinante para hacer de las zonas mediterráneas un espacio climáticamente habitable; esto es, que favorece la adaptación de una gran variedad de formas de vida. Sin embargo, la irregularidad, los contrastes y la excepcionalidad en definitiva son también elementos inseparables de las condiciones de mediterraneidad.

Los contrastes climáticos, a su vez reflejo de los contrastes geográficos como se han indicado anteriormente, dan lugar a

Niza, riviera francesa

 la existencia de numerosos enclaves de carácter excepcional que enriquecen enormemente la propia diversidad biogeográfica y que hacen que, junto a las especies características del mediterráneo, convivan especies subdesérticas o enclaves de vegetación alpina o subtropical.

Isla de Lampedusa

La irregularidad en la distribución de las precipitaciones —tanto estacional como territorial— constituye también un elemento central. Prueba de ello es que la precipitación anual oscila, según las zonas, entre los 200 y los más de 2.000 milímetros. Pero las lluvias no sólo son escasas globalmente al cabo del año, sino que con frecuencia adoptan un carácter torrencial que viene a actuar sobre un medio castigado previamente por largos periodos de sequía y, por tanto, con una acusada susceptibilidad a la erosión.

La interacción que se establece entre el régimen climático y las características fisiográficas del medio es un factor más a considerar. Constituye un proceso complejo del que se deriva una diversidad de condiciones bioclimáticas que abarcan situaciones extremas: desde las extensas estepas de carácter subdesértico (en la zona suroriental) hasta ámbitos locales de enorme particularidad como son el del clima húmedo.

El contacto con el Atlántico favorece que, en el invierno, la región se encuentre afectada por la influencia de los frentes atlánticos, y el contacto con el desierto del Sahara hace posible el predominio de las altas presiones (anticiclón de las Azores) y la penetración de la influencia climática del desierto en verano.

Las condiciones generales de la circulación atmosférica determinan también la existencia de una gradiente de humedad y de temperaturas que va desde las zonas más occidentales (con mayor influencia atlántica y, por tanto, receptoras de la mayor parte de sus frentes húmedos) a las más orientales en las que, progresivamente, se van haciendo más acusados los rasgos de aridez.

Características que favorecen a las grandes civilizaciones

Córcega

A diferencia de los egipcios, mesopotámicos y chinos que se establecieron a orillas de ríos, los griegos y romanos se establecieron en las costas del mar Mediterráneo. Este recurso natural representó algo más que el alimento para la subsistencia, fue un espacio que permitió la comunicación y las interrelaciones culturales entre los diversos pueblos que ahí se establecieron.

Entre los beneficios que el mar Mediterráneo proporcionó a las antiguas civilizaciones, especialmente griega y romana, podemos enumerar los siguientes:

Desarrollo de la navegación, ya que por medio de ella los griegos incursionaron por el mar Egeo y lograron dominar la península de Anatolia en el Asia Menor.
A los romanos les permitió construir un poderoso imperio que comprendía alejadas regiones como el norte de áfrica, el sur de Europa hasta la península Ibérica y todo el territorio ocupado por los griegos; asimismo, lograron extenderse hasta el Medio Oriente.
 

Canea, Creta

El perfeccionamiento de los sistemas de navegación permitió a griegos y romanos desarrollar su economía
Les permitió mantener el control político de regiones lejanas mediante el traslado de tropas
El intercambio comercial de diversos productos favoreció el uso de técnicas para conservar alimentos perecederos, entre otros avances.
El intercambio de elementos culturales entre los pueblos que tuvieron contacto a través del Mediterráneo enriqueció la producción tanto de dominadores como de dominados.

El pensamiento filosófico y científico, así como las obras materiales de los griegos, fueron retomados y enriquecidos por los romanos, quienes se encargaron de trasmitirlos a las sociedades que dominaron; algunas de sus ideas perduran incluso hasta la actualidad.

El recurso natural representado por el mar cumplió, en el desarrollo de estas civilizaciones antiguas, un objetivo de gran importancia: ser el enlace entre culturas y permitir su difusión.